Un voluntario ‘molto’ preparado

Hace 27 años que Romano Coccoluto se casó con una almeriense y fijó su residencia en la capital andaluza. Hoy, a sus 73 años, este especialista en conducciones eléctricas y extrabajador de la empresa Pirelli, es toda una institución en el centro de Andalucía Compromiso Digital de Almería, en donde ya suma cerca de 300 acompañamientos digitales y es el más veterano de sus voluntarios, ya que lleva en el proyecto desde su inicio en el año 2008.

Pese al tiempo que lleva en España, Romano conserva intacto su acento italiano “sigo viendo mucho la televisión italiana y hablando con mis familiares por Internet”, comenta bromeando. Y con ese acento imparte cada semana sus acompañamientos y ayuda a los almerienses a sacarle el máximo partido a las nuevas tecnologías. “No soy profesor, solo me gusta aprender y compartir”, indica.

La relación entre Romano y Andalucía Compromiso Digital comenzó como usuario: “Me acerqué porque siempre me ha llamado la atención la tecnología y porque, al estar fuera de mi país, quería seguir en contacto con los míos”. De ahí hemos pasado a ser una de las referencias del centro de Andalucía Compromiso Digital en la capital almeriense y objeto de atención de los medios de comunicación que han destacado su labor y dedicación a la hora de colaborar para reducir la brecha digital en Almería.

“Tengo pocos alumnos que sean mayores que yo”, comenta con buen humor este italiano-andaluz, que recalca que “cada uno tenemos nuestras prioridades y obligaciones, pero ante todo tenemos que compartir lo que sabemos con otras personas”. En su caso, sus alumnos suelen ser personas entre 50 y 60 años a las que Romano ayuda a acceder a Internet, buscar trabajo, manejar las redes sociales, editar fotos o, lo más demandado, estar en contacto con sus familiares y amigos a través de las TICs.

Esa labor de compartir es mutua, tal y como recalca este experimentado voluntario, “yo aprendo mucho con esta labor. Tenga en cuenta que para ayudar a otras personas lo primero que tienes que hacer es estar al día de las novedades y de las herramientas sobre las que te van a preguntar, sobre todo en asuntos como buscar trabajo” indica Romano que, a la hora de definir las claves de un buen voluntario lo tiene muy claro: “Para conseguir que la gente se involucre, lo primero que tienes que transmitir es que crees en el proyecto. Hay que poner pasión en lo que haces para que eso llegue a las personas que te escuchan”.

Junto a las utilidades en materia de búsqueda de empleo y comunicación, Romano destaca, por propia experiencia, el valor integrador que tienen las nuevas tecnologías. “A mí me ayudaron mucho a integrarme en la sociedad almeriense. Con las redes sociales, por ejemplo, puedes poner y compartir tus gustos y aficiones y, de esta manera, conocer a personas de tu entorno que tienen tus mismas inquietudes e intereses”, a partir de ahí se puede entablar contacto, conocerse y formar parte de una comunidad.

De esta manera, Romano Coccoluto sigue sumando acompañamientos y haciendo comunidad, “claro que mantengo contacto con muchas personas a las que he atendido en los acompañamientos”. La cifra ya está cerca de las 300 personas y la receta es bien sencilla: “Paciencia, actualización de conocimientos, empatía y pasión en lo que haces”, resume el veterano voluntario.

Si quieres seguir el ejemplo de Romano y compartir tus conocimientos sobre nuevas tecnologías para que otras personas puedan aprovechar las oportunidades que nos ofrecen hazte voluntario digital. Consulta cómo hacerlo en este enlace.

Si necesitas ayuda para acceder a las nuevas tecnologías o quieres que algún familiar o amigo se beneficie del uso de herramientas TIC. Solicita un acompañamiento digital en este enlace.