Un poético acompañamiento digital

Un poético acompañamiento digital

Hace poco más de un mes que Carmen Jara, a la izquierda en la imagen, conoció a Dolores y ya reconoce que, sin duda, es el acompañamiento digital “más especial” que ha realizado desde que en el año 2012 iniciase su andadura como voluntaria en Andalucía Compromiso Digital en Sevilla. “Soy psicopedagoga. Para mí, enseñar es algo vocacional y además me gustan las nuevas tecnologías por lo que este proyecto era perfecto para mí”, señala esta joven maestra de infantil que tiene muy claro que “voy a seguir realizando acompañamientos porque, además, me aportan experiencia y tablas en mi labor profesional”, indica.

Dolores tiene 90 años y dificultad de visión, pero tiene un gran reto por delante: “quiere aprender a usar el ordenador para dejar por escrito la recopilación de su poemas que durante todo este tiempo ha conservado en su memoria. No quiere que se pierdan”, indica Carmen que, una vez por semana, se acerca a ayudarla y reconoce que, poco a poco, vamos dando pasos para conseguir el ambicioso objetivo.

“Dolores apenas me ve, pero sí me oye. El tono de voz es casi tan importante como lo que ves. Se puede sonreir con las palabras y yo lo hago con Dolores”, señala Carmen que destaca que “quizás sea una persona mayor y tenga dificultad para ver, pero todo eso lo suple con una tremenda ilusión. La motivación es el primer paso para aprender”, indica.

De esta manera, y con la ayuda de Carmen, Dolores va plasmando poco a poco las poesías de su memoria en la pantalla de su ordenador adaptado. “Aunque no lo parezca, Dolores ya se manejaba un poquito en las nuevas tecnologías. Había entrado en Internet y navegado un poco. Si la noto un poco baja nos ponemos la radio digital y escuchamos música clásica de la que es una gran aficionada”, indica Carmen a quien su tono de voz delata estar encantada con la experiencia.

“Es un contraste enorme” señala la voluntaria cuando se le pregunta cómo se le explica y enseña a una persona de 90 años a utilizar programas informáticos. Pese a todo, la receta es la misma que Carmen ha puesto en práctica en la veintena de acompañamientos digitales que ha realizado hasta la fecha. Paciencia, cariño, motivación e ilusión por parte de ambas partes.

Y en el caso concreto de Dolores, la ilusión tiene un propósito: “Quiere aprender a mecanografiar sus poemas porque desea publicarlos en un libro y que no se pierdan”. Una experiencia única que demuestra la importancia de la tarea de los voluntarios de Andalucía Compromiso Digital y el valor de compartir.

¿Te interesa el programa de voluntariado digital? ¿Quieres solicitar un acompañamiento digital para ti o algún familiar? La respuesta está en este enlace. Te esperamos.

No Comments

Post A Comment