Si le enseñaste a nadar enséñale a navegar

Si le enseñaste a nadar enséñale a navegar

Una de las preguntas recurrentes de padres y educadores es que a qué edad deberían los más pequeños de la casa empezar a navegar por internet. Está claro que es peligroso que los niños recorran los recovecos de internet sin criterio y sin supervisión desde el primer día, y por eso hay que enseñarles los peligros y las bondades de la red. Y no solo para que ellos no se vean envueltos situaciones indeseadas, también para que no las provoquen.

Uno de los problemas recurrentes en los que se ven envueltos los jóvenes es el cyberbullying. Que se lleva a cabo, generalmente, a través de las redes sociales, chat de juegos online, respuestas en blogs o las aplicaciones de mensajería web. Se trata del acoso llevado a cabo por uno o un grupo de niños hacia otro y es típico en el ámbito escolar. Los acosadores envían fotografías, videos o textos con el fin de vejar a alguna víctima, lo que a esta le produce una inevitable sensación de indefensión y, además, puede repercutir en otras aspectos de su vida social y emocional. 

Otro gran peligro en el que se pueden ver envueltos nuestros hijos es el grooming, que son las acciones emprendidas por un adulto para ganarse la confianza de los más pequeños y engañarlos con el fin de conseguir fotografías y videos suyos. Este tipo de acciones pueden derivar en una brecha en la privacidad de los menores implicados y todas las repercusiones que ello conlleva.

Para evitar este tipo de acciones, es necesario educar a los más pequeños de la casa en valores y, sobre todo, en cómo navegar por internet de forma segura. De este modo, podrán mejorar su relación con las nuevas tecnologías y evitarán situaciones desagradables.

algunos consejos útiles:


  1. Establecer una serie de páginas seguras como blog o webs a las que los niños acceden frecuentemente. Para facilitar el acceso y llegar a ellas con tan solo un click, se pueden guardar en favoritos.
  2. Explicar que no se deben subir fotografías, videos ni contenido de otra persona sin su permiso, dado que puede ir en detrimento de sus derechos.
  3. No burlarse ni comentar publicaciones de forma despectiva. Nunca deben olvidar el respeto.
  4. Nuestra intimidad es un derecho, y los más pequeños son tremendamente vulnerables. Por tanto, hay que enseñarles a protegerla a través, por ejemplo, de los filtros de privacidad de las redes sociales, y explicarles lo que supone compartir sus fotos públicamente. Tampoco deben darle jamás información personal a un desconocido.
  5. No usar nunca la misma contraseña y, al mismo tiempo, enseñarles a ser responsables para no olvidarlas. La pueden apuntar en un post it o en una agenda y guardarlo todo en un lugar seguro de su cuarto.
  6. Instalar antivirus y mantener el sistema actualizado es cosa de los padres, pero los niños deben aprender a identificar enlaces sospechosos. Al mínimo atisbo de duda, no entrar o cerrar la página.
  7. Crearles su propia cuenta de Youtube. Ya que se van a meter de todas formas, al menos que Youtube bloquee el contenido no apto para menores identificando al pequeño como tal.
  8. La confianza es clave. Los niños tienen que saber que si se ven envueltos en alguna situación u ocurre algo desagradable, pueden contar los los adultos para tratar de solucionar el problema. No están solos, y admitir los errores es otra forma de ser responsables.
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