La llegada de Internet y las nuevas tecnologías supuso una auténtica democratización del conocimiento y un acceso a multitud de recursos, también en el ámbito de la empleabilidad. Todo el saber del mundo se halla en Internet, y su acceso es gratuito y está al alcance de todos. En el pasado la única formación disponible era la reglada y la impartida en los colegios, institutos y universidades.